¿Podríamos imaginar nuestro pasto con una maquina hecha de plástico? Parece increíble pero la innovación y la tecnología pudieron decir la última palabra a este respecto. Con un doble objetivo de funcionamiento silencioso y fiable y de reducción de los costes de fabricación, Harry S.P.A., fabricante italiano de equipos y maquinaria para jardinería, usa Stanyl, TW200F6 en un conjunto de engranajes de transmisión en una máquina cortacésped autopropulsada. El Stanyl‚ TW200F6 es una poliamida 4,6 reforzada con un 30 por ciento de fibra de vidrio de DSM Engineering Plastics.El Stanyl proporciona las características de resistencia mecánica, al desgaste, a la fricción y al calor superiores a otras poliamidas, necesarias para dirigir las fuerzas que entran en juego al poner la marcha y la transferencia de energía desde el motor a la rueda tractora de la segadora. Es cierto que hay partes que aun son metálicas en esta cortadora de césped, pero el polímero con el que se fabrica ayuda a reducir el ruido, característica de especial importancia además de respetar al medio ambiente y evitar esos dolores de cabeza por el bullicio. Dado que las superficies del engranaje y otras geometrías complejas se producen por moldeo por inyección con buena relación calidad/precio, no exigen las operaciones posteriores de mecanizado, pulido o adaptación que si requieren las piezas de metal equivalentes, dejando en ventaja a este polímero sobre el metal, pero como siempre decimos, al menos por ahora.
